ARAGON: HUESCA

AYERBE

Ubicación: Ayerbe es una Villa del Somontano Central Aragonés, a 28 km de Huesca en la carretera autonómica con dirección a Pamplona. Está situada en una depresión erosiva excavada en la facies margosa terciária, a la izquierda del río Gállego, gozando de cielo alegre y clima saludable. La situación geográfica sobre la hoja 247 del mapa topográfico nacional 1/50.000 del Instituto Geográfico y catastral es 42º16´30" Norte y 2º59´50" Este.

El término municipal limita por el Norte con Las Peñas de Riglos y Loarre; por el Este con Loarre y Loscorrales; por el Sur con Lupiñén-Ortilla, y por el Oeste con Biscarrues y Murillo de Gállego.

Gentilicio: Ayerbense.

Altura sobre el nivel del mar, en metros: 582 m.

Extensión: 63,29 km².

Población: 1086 habitantes (al 1 de enero de 2003).

Historia

Es orgullo de los ayerbenses el haber compartido, en otro tiempo, diez años de la vida del premio Nobel de Medicina D. Santiago Ramón y Cajal, promocionando su recuerdo con un museo y centro de interpretación dedicado a su memoria, además de contar en la Biblioteca Pública de Ayerbe con una sección "Cajal" con más de 250 obras y documentos al alcance de cualquier interesado en el personaje.

No existen datos objetivos que permitan suponer la antigüedad que algunos han hecho sospechar para Ayerbe. El emplazamiento del núcleo urbano, en el vértice del monte de S. Miguel, no corresponde a las características comunes en los asentamientos primitivos. Tampoco es cierto que se trate de la antigua mansión romana denominada Ebellino, pues por aquí jamás pasó la vía romana Caesaraugusta-Benearnum. Los orígenes debemos buscarlos entorno al castillo musulmán de la cima del cerro.

Gobernando en Zaragoza Yahyà b Mundir al-Muzaffar (1022-1036) y ante el acoso del rey navarro Sancho el Mayor (1000-1035) fue indispensable levantar una fortaleza defensiva de las tierras llanas. Junto al castillo nacería un pequeño poblado dedicado a su abasto.

En el año 1083 conquista Ayerbe el rey aragonés Sancho Ramírez y ordena repoblar el lugar. A la muerte de Pedro I, Ayerbe que fue parte de la dote de su segunda esposa, la reina Berta,sigue unos años gobernado por ella. Entre los años 1118 y 1122 el rey de Aragón Alfonso I el Batallador crea un burgo en un altiplano más al sur del cerro.

Desde los principios fue de realengo, ya que tenia tenentes y en el año 1276 el rey Jaime I de Aragón dejó a su hijo Pedro el castillo y villa de Ayerbe. El 8 de mayo de 1366 Pedro IV de Aragón donó a Pedro Jordán de Urriés el castillo y villa de Ayerbe y sus términos.

Convertida Ayerbe en Baronía, serán más de veinte los Urríes que como señores presidirán la suerte de los ayerbenses.

El 26 de junio de 1709 el rey Felipe V concede a la villa los titulos de NOBLE Y FIDELISIMA, por la colaboración prestada en la guerra de sucesión.

En la guerra de la independencia y posteriores guerras civiles Ayerbe supo soportar atropellos y saqueos que terminaron con la victoria de los vecinos.

A finales del siglo XIX la llegada del ferrocarril hizo de Ayerbe un centro mercantil de primer orden, floreciendo una actividad comercial descomunal. La década de los 70 del siglo XX, con el cierre de la estación internacional de Canfránc, hará que Ayerbe pierda muchos puestos de trabajo y por ello muchos habitantes.

Hoy gran parte de sus residentes se dedican a la agricultura y para otros, que se resisten a salir de aquí, es ciudad dormitorio. Hay un escaso comercio y una progresiva industria de servicios que intenta dar a Ayerbe un enfoque turístico.

Monumentos y lugares de interés

El núcleo urbano gira entorno a dos suntuosas plazas cuadrilongas custodiadas por el que fuera palacio de los Marqueses de Ayerbe S.XVI (Monumento Histórico-Artístico 3 de junio de 1931), y en general hace acopio de una atractiva arquitectura doméstica anexa a otros edificios arquitectónicamente distinguidos que hacen la visita a Ayerbe de especial atracción.

Palacio de los Marqueses de Ayerbe Situado en el centro de la población, es símbolo de identidad de la misma. Es una construcción de sillares cuidadosamente cortados, con entrada bajo arco de dovelas y tiene un escudo de armas. Es un edificio del S.XVI con elementos gotizantes y restos de un patio interior renacentista.

El palacio fue construido en tiempos del emperador Carlos I de España por el señor de la baronía de Ayerbe, don Hugo de Urriés, y su esposa Greyda de Lanuza.

Durante la guerra de la independencia se fortificaron los franceses en el palacio. A principios del siglo XX es propietaria la familia Coiduras. Transformado en floreciente comercio hasta la década de los 70, a principios del siglo XXI, Mª José y Marta Coiduras venden el palacio a Jose Mª Romeo y su mujer Carmen Ruiz. Tras casi cuatro años de acondicionamientos, en julio de 2004 abrió sus puertas como escuela privada de música con el nombre de Palacio de la Música "El Pilar".

Torre del reloj Levantada en 1798, es un edificio exento que está situado en la plaza, junto al Palacio. Es construcción única en las comarcas del contorno, diferenciado de la iglesia o Ayuntamiento. Fábrica de sillares de un cuerpo liso que tiene una sencilla puerta adintelada.

Se levantó con los restos de la torre de la parroquia de Santa María de la Cuesta, que había desaparecido en el siglo anterior, y con el fin de suplir a dicha torre puesto que tenía, desde 1563, reloj y campana horaria.

Iglesia de San Pedro Construcción de silleria, sillarejo, ladrillo y tapial ofrece obra de varias épocas. Nave de cinco tramos y capilla mayor poligonal. La decoración del interior del templo es de concepción neoclásica : pilastras y cornisas están inspiradas en el orden jónico, al que siguen con fidelidad. Hay coro a los pies sobre lunetos y con frente de arco carpanel. Fachada con decoración programada, toda ella es de piedra y concentra su decoración en la portada. La portada está protegida, en el interior, por un biombo de madera, de tableros lisos. La iglesia, hoy, no tiene torre. Su fábrica es del S.XVI, conservando obras de diversas épocas. Cuenta con un museo religioso importante y un órgano, de trompetería vertical y horizontal, de mediados del S.XIX.

Era la iglesia del convento de dominicos, advocación de Nuestra Señora del Remedio, fundado por don Hugo de Urriés y Ximénez de Cerdán, VIII Señor de la Baronía de Ayerbe, y su mujer doña Greyda de Lanuza, poniendo la primera piedra el año 1543 y se acabó en 1548 habiendo fallecido D. Hugo. Para su construcción se destinó el campo llamado de los Hidalgos y fue obra de los hermanos Martín y Juan de Aguirre. Tomó posesión del convento Fr. Tomás Esquibel, prior de Predicadores de Zaragoza y vicario general de la Corona de Aragón, trayendo consigo a once religiosos. Salieron a recibirles el clero, doña Greyda con sus cuatro nietas y el pueblo en masa. Se elgió como prior a Fr. Alonso Valentín y la consagración la oficio don Francisco de Urriés, obispo de Urgel, dedicando el templo en honor de la Anunciación de Nuestra Señora, con el título del Remedio.

Doña Greyda dejó mandado que la enterrasen con el hábito de la orden Dominica y sin ataúd, ante el altar mayor de este templo, donde fue enterrado con anterioridad su consagrante el obispo Francisco de Urriés.

En su construcción primitiva, la fachada tuvo entorno a los 20 m. de altura, toda de piedra, primorosamente elaborada, con una escultura de más que mediano relieve, que formó sus zócalos, basas y capiteles, y al medio, la Virgen, dando el rosario a Santo Domingo, ambas imágenes de cuerpo entero de alabastro, a toda perfección. En el presbiterio de la iglesia, se contruyó el panteón para la familia Urriés. La iglesia se comunicaba con el palacio por un camino largo cubierto.

A finales del Siglo XVIII, y como consecuencia de la Desamortización, el convento fue abandonado por los religiosos dominicos y destinado a posada. Su biblioteca y demás objetos de valor desaparecieron.

Durante la guerra de la Independencia, los franceses se encerraron y atrincheraron en la iglesia y torre campanario del referido edificio, hasta que se vieron obligados a abandonarla e incendiandola en su huída.

El día 13 de abril de 1855 se inauguró como parroquia de San Pedro, después de repararse y acondicionarse, bajo la tutela del arquitecto Ramón Villanueva, con una subvención de la reina Isabel II, mercéd a las activas gestiones del entonces párroco Don Jaime Borra y las diligencias practicadas por el ayerbense Don Mariano Soler, por entonces Magistrado de Pamplona.

Entre 1855 y 1859, Genaro Ferrer construyó la calajera de la sacristía. El órgano fue montado entre 1859 y 1860. La silleria del coro es también obra de Genaro Ferrer, que la realizó en 1861.

El 25 de febrero de 1861, un incendio destruyó el retablo del altar mayor, que fue regalo del marqués de Ayerbe. Desde el 26 de mayo hasta el 10 de octubre de 1866 realizaron el actual retablo por obra del escultor Eugenio Serrano cuyas imágenes elaboró José Pueyo.

En la década de los 80 del siglo XIX, desmontaron la torre de esta iglesia y en mayo de 1968 inauguraron la nueva configuración del altar mayor, después de la reforma que le dió el aspecto actual.

Torre de San Pedro Edificio adosado a los restos de la antigua colegiata, desaparecida en el S.XIX. Su fábrica es de sillería que conserva marcas de cantero al exterior y al interior. Tiene tres cuerpos, de los cuales los dos últimos son el campanario. El edificio de la torre es románico, del S.XII, y fue declarado Monumento Arquitectónico-Artístico el 14 de julio de 1924.

Durante la guerra de la Independencia, los franceses derribaron el edificio para aprovechar sus materiales y despojos en la construcción del foso que abrieron alrededor del palacio de los Marqueses de Ayerbe, donde se fortificaron. Se habilitó una especie de granero, sito en la misma parroquia, para las necesidades espirituales de los feligreses y para el culto parroquial.

Hospital viejo Edificio sencillo, construido en sillería y tapial con arco de medio punto de dovelas para entrada y tres ventanas coronadas con un sencillísimo frontón.

Castillo musulmán En lo más alto del cerro, en cuyas faldas está el pueblo, hay restos de una construcción que se remonta a época musulmana y debió ser rehecho tras la reconquista. Solo llega a nosotros unos muros de sillería que aparentemente son muros de contención del terreno. Configuran una planta irregular y se conserva un aljibe.

Los Muros Son restos de una iglesia románica que se construyó en época medieval y que formaba parte del castillo. Fue construcción de sillares, de los cuales algunos conservan la marca de cantero. Era edificio exento que estaba acomodado al desnivel del terreno mediante obra de cantería. Tuvo una nave de tramo único con ábside cubierto con exedra de la que solamente queda el arranque. La bóveda está completamente hundida, siendo imposible determinar cuál era su arco.

Ermita de San Miguel Con la última reconstrucción a finales del siglo xx, es edificio exento con obra de sillería de una nave de dos tramos y capilla mayor. Esta, que tiene ábside semicircular, está cubierta con bóveda de cañón. Los tramos están cubiertos con lunetos y tienen vanos adintelados. En el interior, la cornisa que recorre el recinto es de inspiración neoclásica. En la parte baja, el entorno es recorrido por un banco trabajo de albañilería. El banco que recorre el ábside es el original románico y tiene el ángulo bordeado con un bocel. La entrada es de arco rebajado y esta protegida por un pórtico cubierto con maderos y abiertos al frente con puerta adintelada.

Ermita de Nuestra Señora de Casbas Es construcción de sillares regularmente cortados. Es una nave de cuatro tramos y capilla mayor, que en planta solamente esta diferenciada por una cancela de separación, y en bóveda por la decoración pictórica. Todos los tramos están cubiertos con lunetos que tienen vanos en el muro de mediodía. Son de arco de medio punto al exterior y adintelados al interior. El recinto está recorrido en todo su contorno por un banco de madera apoyado en el muro, y con soportes torneados. El coro queda a los pies, en alto, sobre lunetos y tiene frente de arco de medio punto embebido en los muros. El interior del templo presenta un conjunto destacadamente barroco por la decoración mural con la que armonizan los otros elementos. La decoración pictórica es toda de una mano y ofrece un programa iconográfico completo. La entrada es de un arco de medio punto, con portón de madera claveteada que tiene fecha de 1700. Está protegida por un pórtico cubierto con bóveda de medio cañón, abierto al frente con arco de medio punto. Esta fachada del pórtico queda enmarcada por pilastras semiempotradas lisas que sostienen una estructura adintelada, bajo la cual las enjustas tienen puntas de diamante, y que, a su vez, sostienen un frontón delimitado con molduras de inspiración barroca.

Ermita de Santa Lucía Es edificio exento del siglo XII, construido en sillería que conserva las marcas de cantero. Tiene una nave de tramo único cubierto con bóveda de cañón. En ella se pintaron tres arcos fajones que diferencian cuatro tramos. La capilla mayor está cubierta con exedra. La entrada está a los pies y es un sencillo arco de medio punto sin ornamentación.

Ermita de San Pablo Su fábrica es de sillar en fachada y sillarejo en laterales. Es de una nave de cuatro tramos con capilla mayor únicamente diferenciada por estar elevada con respecto a la nave. Los tramos están separados por arcos de diafragma, deformados en la actualidad, que sostienen la cubierta a dos aguas. La entrada es de arco de medio punto de ladrillo.

La arquitectura doméstica coincide con las muestras tipológicas aragonesas del siglo XVI. En su construcción se usó mucho sillar, que quedó complementado con el ladrillo. Hay varias casas que presentan especial interés y con escudo ofreciendo un aspecto homogéneo al estar construidas con sillería y tener algunos remates de galería de arquillos, pero destaca de entre todas: el Palacio de los Lunas por ser una buena muestra de arquitectura doméstica aragonesa. Tiene escudo. Su fábrica es de sillares y las fachadas están rematadas con la típica galería de arquillos de ladrillo, que aquí son aplantillados. El tejado vuela sobre alero de madera.

Folclore y costumbres

La semana micológica que se celebra en la Villa desde hace unos años, en el mes de octubre, constituye un acontecimiento social a nivel internacional.

San Pablo El último domingo de enero se celebra la fiesta en honor al apóstol San Pablo. Cuenta la tradición que San Pablo, borracho y camino de Zaragoza, cayó en el campo y en el lugar que lo encontraron dormido se levantó una ermita. Todos los años los ayerbenses lo celebran con copiosos almuerzos entorno a la ermita que suele rematarse en comida si la fría mañana de enero lo permite. En el día anterior se encienden hogueras en las que se asan patatas, se calienta el cuerpo con buen vino de la zona y se acaba bailando en una gran verbena.

Virgen de Casbas El primer domingo de junio se celebra la romería a la ermita de la Virgen de Casbas. Cuentan que la Virgen vino desde Casbas de Francia queriendo este pueblo escoger y desde entonces es invencible baluarte que protege la vida y la fe de los ayerbenses, invocándola en momentos de prueba y confiando en su amor maternal. Comienza la fiesta el sábado con gran verbena que se alarga hasta el domingo con almuerzo y comida en la ermita.

Santa Leticia Desde el año 1549, es la Fiesta Mayor de la Villa. En torno al 9 de septiembre, en el que se festeja la fiesta de la Patrona, hay entre cuatro o seis días, según años, en el que los vecinos y huéspedes de Ayerbe se vuelcan en las calles que fluyen alegría y que culminan en una gran cena de hermandad en torno a las calderetas. Procesión con Santa Leticia, San Pedro y Santa Bárbara, de cuyas peanas cuelgan las uvas que, bendecídas, las repartirán los quintos por las casas. Hay comparsa de gigantes y cabezudos, charangas, competiciones deportivas, concursos infantiles, espectáculos, bailes, concursos culinarios, etc... No es de extrañar pues, que cada año se acerquen más visitantes a participar y disfrutar de estas fiestas.

Gastronomía

En Ayerbe podra disfrutar el huésped o viajero de su gastronomía y espedialidades propias. En la villa y cercanias, restaurantes distinguidos ofrecen una cocina original en la tradición y últimas novedades. Además, establecimientos de comida casera y bares de tapas completan un menú para todos los gustos.

La base son siempre los productos naturales, tan variados en esta tierra y el resultado multiples platos locales : ensaladas, sopas de ajo, migas a la pastora, verduras (borraja, cardo, col, broquil ...), los caracoles, el salmorrejo, el pollo a lo chilindrón, el conejo, el cabrito asado, el ternasco asado o en chuletas,la caldereta o cordero a la pastora, madejas de cordero (chiretas), tortetas, morcillas y variados embutidos.

Hay otros productos de calidad reconocida : setas, miel, almendras, aceite, vino... y los famosos productos de repostería que ha reclamado de siempre el viajero: la famosa torta de Ayerbe, el refollau y los empanadicos.

Heráldica

Escudo cuadrilongo con base circular, en campo de azul, un castillo de oro, donjonado de tres, aclarado de gules y mazonado de sable;surmontado de una flor de lis, de oro. Al timbre una corona cerrada compuesta de un aro de oro engastado de piedras preciosas, sumado de ocho florones de hojas de apio, con perlas intercaladas, y sumados de otras tantas diademas cargadas de perlas, cerradas por lo alto y sumado, en la parte que se juntan, un globo centrado y cruzado de una cruz llana.

Bandera que se representa en un paño cuyas proporciones son de una longitud equivalente a tres medios de anchura : paño amarillo, mastilada al asta de una flor de lis, azul, puesta de forma horizontal, que ocupa dos tercios de la longitud del paño, cargada en el centro del asta de un castillo amarillo, donjonado de tres, aclarado de rojo y mazonado de negro.

Enlaces

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