Mallos de Riglos
Al Noreste de la ciudad de Huesca, en la comarca de Hoya de
Huesca, a una altitud de 678 m, se elevan unas formaciones geológicas
de impresionante tamaño, con paredes de hasta 300 metros
de alto.
Los Mallos, paraíso de montañeros, escaladores,
y amantes de la naturaleza, están formados por gravas más
o menos cementadas que favorecen la formación de paredes
verticales y formas redondeadas cuyas formas inspiraron la asignación
de nombres: El Puro, El Pisón, Castilla, Volaos, Cuchillo,
Frenchín, Visera y Fire.
Estas formaciones rocosas, suponen una de las mejores escuelas
de escalada de Europa ya que existen zonas de diferentes niveles
de dificultad dado que cada monolito tiene sus peculiaridades.
La zona también es propicia para la observación
de aves: buitres leonados y quebrantahuesos.
El Reino de los Mallos podríamos decir que lo forman una
serie de pueblos situados en las inmediaciones de estos caprichos
de la naturaleza: Riglos, situado al mismo pie de los Mallos,
Centenero, Ena, La Peña, Rasal, Salinas de Jaca, Santa
María, triste, Villalangua y Yeste. El origen de este "Reino"
lo encontramos en tiempos del rey Pedro I de Aragón, que
entregó a su esposa como dote un pequeño territorio
del Prepirineo oscense abarcado por los pueblos citados