Rubielos de Mora
Una villa encantada. Un pueblo de Teruel capaz de cautivar
con su mezcla de tradición y modernidad.
ALICIA CIVERA MOURE.-Teruel existe,
una prueba de ello es Rubielos de Mora. Se ha ganado el calificativo
de "Pórtico de Aragón" porque abre las
puertas al primer pueblo de la Comunidad Aragonesa. De apariencia
medieval, posee hondas tradiciones y arquitectura señorial
que contrastan con la modernidad actual de sus fiestas y gentes.
La atracción creada hacia este pueblo ha provocado su
desarrollo económico y cultural. Neus Navarro, miembro
de la Peña de la Juventud, afirma: "Es importante
que se mantenga la tradición como reclamo cultural".
Cuatro habitantes formaron el primer núcleo de población,
situado en el barrio del Campanar, junto al río Rubielos.
El municipio fue creciendo y una muralla con tres portales lo
protegía. La reforma arquitectónica realizada
gracias al potencial económico de la burguesía,
en su mayoría valenciana, configuró el Rubielos
actual con unos grandes recursos socioeconómicos y sus
señas de identidad. En Londres, 1983, el premio Europa
Nostra se le concedió a Rubielos por el proceso de embellecimiento
realizado por todos sus vecinos, que unidos colaboran para recuperar
la arquitectura del pasado. La belleza del casco histórico
contrasta con la de sus alrededores, en el ámbito deportivo
hay varias rutas de senderismo para poder ver las ermitas casi
todas ellas edificadas entre el siglo XV y XVIII, los pueblos
cercanos como Fuentes de Rubielos y Nogueruelas a tan sólo
seis kilómetros o las fuentes del "Más Blanco"
y " El Hocino".
Rubielos como destino
Muchas personas se han dejado cautivar por la magia de Rubielos
y lo han elegido como algo más que un destino turístico,
como una segunda residencia. El número de habitantes
aumenta significativamente al llegar las "esperadas"
vacaciones, es sobre todo en esta temporada cuando se preparan
un gran número de actividades de ocio. "Para el
entretenimiento encontramos actos de todo tipo: exposiciones
de pintura, campeonatos de fútbol, una media maratón
anual, festivales de teatro, una feria medieval y procesiones",
según explica Lorenzo Quilez, guía turístico
del Ayuntamiento de Rubielos. Estos eventos logran llevarse
a cabo gracias a diversas asociaciones. Una de las más
importantes es la Peña de la Juventud, "esta organización
es la comisión de fiestas, formada generalmente por jóvenes,
que coordina la mayor parte de los festejos", afirma Neus
Navarro.
A la hora de organizar "fiesta", Rubielos es uno
de los pueblos más punteros de la comarca, especialista
en unir su tradiciones con los gustos actuales. Los actos religiosos
contrastan con disco móviles y toros. Una de las fiestas
más curiosas se realiza el 16 de Julio, Virgen del Carmen:
los quintos corren por las calles con un gran farol encendido,
pintado en 1492. "Antes el farol no lo podían llevar
las chicas", comenta María Guerrero, quinta 2001.
Es uno de los cambios que se producen en las tradiciones, como
la de este pasacalles tan peculiar. La mujer participa en actos
antes reservados a hombres, también en el toro de soga,
una festividad en la que llevan al animal ensogado por las calles
de la villa, donde ahora corren también las chicas.
Vuelta al pasado
Rubielos se actualiza pero también retrocede en el tiempo.
El último fin de semana de Agosto rejuvenece cinco o
seis siglos hasta la época medieval, la mayoría
de la población se viste con trajes de la época,
se realiza el "mata puerco" a la vieja usanza, toro
embolado jubillo, arqueros muestran sus habilidades y la asociación
de tambores crea ambiente en las calles. El centro de la fiesta
es el mercado artesanal, su historia se remonta a plena guerra
de Castilla cuando el monarca aragonés, Pedro IV "el
del puñalico", Rey de Aragón y Valencia,
le concedió el título de villa, junto al derecho
de celebrar mercados y una feria anual. "Hay mucha gente
de fuera, es un mercado que atrae muchísimo turismo y
es bastante bueno para el pueblo"
Tras la feria medieval las fiestas que reflejan mayor diversión
y unidad entre los vecinos son las patronales, celebradas la
segunda semana de Septiembre. Se produce una alternancia en
cuanto a gustos y edades, hay fiestas tanto religiosas como
populares, enfocadas hacia los más mayores o hacia los
jóvenes. Es en este momento, cuando el pueblo se organiza
en pequeños grupos llamados "peñas".
Neus Navarro las define como "grupos de amigos dentro del
mismo pueblo que se organizan en locales provistos de bebida,
donde pueden reunirse e invitar a miembros de otras peñas".
Rubielos de Mora es un pueblo con una larga tradición
y multitud de historias que contar, pero sobre todo se ha convertido
en un lugar elegido para pasar las temporadas estivales. Una
gran cantidad de gente apuesta por esta villa desarrollando
su economía y sobre todo su cultura, se protege el patrimonio
artístico junto a sus costumbres, de forma que actualmente
es uno de los lugares más bonitos y emblemáticos
de la Comunidad de Aragón.Rubielos se actualiza pero
también retrocede en el tiempo. El último fin
de semana de Agosto rejuvenece cinco o seis siglos hasta la
época medieval, la mayoría de la población
se viste con trajes de la época, se realiza el "mata
puerco" a la vieja usanza, toro embolado jubillo, arqueros
muestran sus habilidades y la asociación de tambores
crea ambiente en las calles. El centro de la fiesta es el mercado
artesanal, su historia se remonta a plena guerra de Castilla
cuando el monarca aragonés, Pedro IV "el del puñalico",
Rey de Aragón y Valencia, le concedió el título
de villa, junto al derecho de celebrar mercados y una feria
anual. "Hay mucha gente de fuera, es un mercado que atrae
muchísimo turismo y es bastante bueno para el pueblo"
Tras la feria medieval las fiestas que reflejan mayor diversión
y unidad entre los vecinos son las patronales, celebradas la
segunda semana de Septiembre. Se produce una alternancia en
cuanto a gustos y edades, hay fiestas tanto religiosas como
populares, enfocadas hacia los más mayores o hacia los
jóvenes. Es en este momento, cuando el pueblo se organiza
en pequeños grupos llamados "peñas".
Neus Navarro las define como "grupos de amigos dentro del
mismo pueblo que se organizan en locales provistos de bebida,
donde pueden reunirse e invitar a miembros de otras peñas".
Rubielos de Mora es un pueblo con una larga tradición
y multitud de historias que contar, pero sobre todo se ha convertido
en un lugar elegido para pasar las temporadas estivales. Una
gran cantidad de gente apuesta por esta villa desarrollando
su economía y sobre todo su cultura, se protege el patrimonio
artístico junto a sus costumbres, de forma que actualmente
es uno de los lugares más bonitos y emblemáticos
de la Comunidad de Aragón.