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Periodista Latino visitó el Cañón
del Colca, el segundo más profundo del planeta
(el primero, Cotahuasi, está también en
Perú) y dos veces mayor que el Gran Cañón
del Colorado en Estados Unidos. Las vistas son impresionantes
y más aún cuando una bandada de cóndores
planean ante la atenta y atónita mirada de miles
de turistas provenientes de los cinco continentes.
Es
el segundo Cañón más profundo del
planeta, sólo superado por el Cañón
del Cotohuasi, ambos en Perú. Su parte más
profunda llega a los 3.200 metros y tiene una longitud
aproximada de 100 km.
El Colca, es una formación geológica originada
por una Falla en la corteza terrestre, sobre la cual sigue
actuando la erosión que durante milenios ejerce
el río del mismo nombre. La zona se halla rodeada
por volcanes como el Coropuna, el Ampato y el Sabancaya.
Llegamos -vía Arequipa- tras un viaje de tres
horas y media por un camino espectacular, rodeado de unos
paisajes de postal y carreteras con pendientes de miedo.
Tras superar alturas de casi cinco mil metros sobre el
nivel del mar (algún periodista extranjero se sintió
indispuesto por el soroche)llegamos por fin al Valle del
Colca.
La Cruz del Cóndor es el Mirador desde el cual
se puede observar a los cóndores que, imponentes,
planean sobre este valle.
De tres metros de envergadura de alas, el Cóndor
es el ave más grande que puebla estas tierras.
La ruta de Arequipa al Colca, calculada en unos 150 kilómetros
ha llegado a su fin. Por fin estamos en los dominios del
cóndor y en esa hendidura que se dirige al centro
de la Tierra: el Cañón.
Los cientos de turistas que en ese momento se encuentran
alrededor de la Cruz del Cóndor, se arremolinan
tras el monumento y cámaras en mano epseran ansiosos
el paso de los cóndores sobre el valle. Éstos
se hacen esperar, pero por din aparecen en el horizonte,
y en cosa de segundos ya están sobrevolando sobre
nosotros. Son bandadas de dos a tres cóndores,
aunque de vez en cuando aparece uno en solitario que da
vueltas sobre el Cañón y luego se pierde
en el horizonte o tras las escarpadas montañas
que rodean el valle.
Los lugareños de la zona han recibido con cariño,
danzas y piqueos, a los participantes del Perú
Travel Mart 2007. Todo un pueblo se ha volcado con nosotros
y a hacer más que grata nuestra estada en dicho
paraje de ensueño.
No por nada el Cañón del Colca, aparte
de ser uno de los más profundos del planeta, es
el principal reclamo turístico de la zona. También
la artesanía cumple un rol exquisito. Los sombreros
que venden los artesanos son una obra de arte ( aunque
caros), pero vale la pena adquirirlos.
Las danzas se suceden mienyras los cóndores surcan
los cielos de la región. Los operadores de turismo
venidos de todos los confines del planeta y la delegación
de periodistas no pierden ocasión de inmortalizarse
con la estampa del Cañón de fondo.
La paz y el aire puro que se respira es impagable. La
magia del Colca nos sumerge en un estadío de tranquilidad
y sosiego aderezado con la satisfacción de estar
en un lugar que se me resistía desde hace tiempo.
Ahora ya estaba aquí, y aparte de "ametrallar"
con los click clack de mi cámara digital, no dejo
de observar maravillado la naturaleza que me presentaba
ante mi.
La visita fue rápida, pero suficiente como para
que toda la elegación del PTM pudiera disfrutar
de una de las maravillas de la naturalez, de esa naturaleza
que ve peligrar sus dominios en el mundo entero, aunque
al Valle del Colca aún no llegue esa mano negra
que lo funde todo.
El Colca es una maravilla. El gobierno peruano debe seguir
cuidando y protegiendo este enclave que es sinónimo
de paz, belleza y naturaleza en su máxima expresión,
como en ninguna otra parte del mundo.
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