En la provincia griega de
la Argólida, la antigua ciudad de Micenas, fué
el centro de una gran civilización, conservando muchos
restos de gran interés.Se sitúa en una ladera
montañosa y está totalmente amurallada y fortificada.
Se entra por el extremo noroeste, por la famosa Puerta
de los Leones, un monumento de trabajo ciclópeo sorprendente,
compuesta por cuatro bloques monolíticos de roca
de dimensiones enormes, coronados por dos leones en relieve,
a los que les faltan las cabezas, seguramente por estar
realizadas en madera u otro material que no soportó
el paso del tiempo.Una vez dentro podremos subir hasta la
parte alta de la ciudad, donde se encontraban el castillo,
y los restos de los edificios de las personas importantes,
los que disfrutaban de mejor vista.
La acrópolis está fuera de la fortificación,
con varias tumbas, destacando la de Agamenon, un imponente
edificio construído en la loma de una colina alrededor
del 1250 antes de Cristo, un hito de la arquitectura europea
perfectamente conservado hasta nuestros días.
También hay que pasarse por el museo para ver otros
objetos, tesoros, planos y maquetas de esta zona arqueológica,
como esta máscara realizada con oro puro.
|