Grecia :Articulo de viajero
 


Grecia: Olympia, Delfos, SideroKastro.

Jose Luis Polo. Noviembre 2003

Olympia.

Las Olimpiadas son los acontecimientos deportivos más importantes de nuestros tiempos, y toda olimpiada comienza siempre de la misma forma y en el mismo lugar, osea encendiendo el fuego olímpico que luego recorrerá el mundo en el preciso lugar de la zona arqueológica de la vieja Olympia. Después la llama pasará por diversos estadios, pero el auténtico, el original, el primero de todos es el de la , osea el estadio olímpico de Olympia aquí en el Peloponeso griego.

La zona es muy interesante, está muy bien cuidada, señalizada, y explicada además de en griego en inglés, por lo que podemos disfrutar de sus avenidas y paseos con columnas, algunas de grandes dimensiones, tanto que no soportaron algunos de los terremotos ocurridos, y ahora parecen embutido cortado a rodajas.

La zona es muy extensa, incluso hay que salirse de ella para ver otras partes de la vieja ciudad, teatros, ruinas, etc, por todos sitios encontraremos lugares interesantes que admirar

Delfos.

Otra de las grandes zonas arqueológicas de Grecia es Delfi, famosa por que aquí se encontraba el primer oráculo de Apollo. Para mi gusto la más impresionante, ya que se encuentra en una plácida zona de olivos, pero rodeada de altas montañas, los montes Parnassos.

Está muy bien conservada, su teatro, avenidas, columnas, etc, pero para verlo todo hay que ir preparado para caminar, y no solo en horizontal, sino también en vertical, ya que por ejemplo para subir al estadio, hay que salvar un desnivel de por lo menos 300 metros de altura, y si desde allí, como nosotros nos vamos a la Tholosque está en la parte más baja, pues ya pasamos un entretenido y deportivo día, del que no nos arrepentiremos.

Sidirokastro.

Desde Grecia para entrar en Bulgaria, o mejor dicho para antiguamente evitar que los "malos" Búlgaros entraran en territorio griego, hubo dispuestos en los lugares estratégicos que dominaban las entradas de los valles fronterizos, una serie de fortalezas y castillos (kastros) que protegían a las gentes de estas tierras fértiles.

Hoy de ellos solo quedan las ruinas, como estas de la población de Sidirokastro, desde las cuales se dominan ya las montañas búlgaras en la lejanía.
Las ruinas del castillo, se sitúan en una loma rocosa excavada por el río Kroussovitis sobre la población, por lo que desde el se tiene una vista estupenda de la ciudad de Sidirokastro.

Fuente/Autor:
Jose Luis Polo.
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