Viaje a Perú: Machu Picchu, La
cima de los Dioses.
Por
Marco Antonio Martín García.
Visitar Machu Picchu es visitar una de las mayores maravillas
arqueológicas del mundo. Machu Picchu es fascinante por
contener numerosos restos en buen estado de la avanzada civilización
Inca y también por el paisaje que los rodea. Machu Picchu
es una ciudad levantada en la cima de una montaña, una
ciudad que aprovechó el entorno al máximo para
fundirse con la naturaleza. En Machu Picchu los Incas levantaron
su centro espiritual y realmente existen pocos lugares que infundan
la espiritualidad que infunde Machu Picchu. Es una montaña
mágica, donde un silencio sobrenatural envuelve al visitante
mientras observa un paisaje inquietante y bellísimo.
Es algo indefinible y solo visitándolo se podrá
uno acercar a comprender que es Machu Picchu; la cima de los
Dioses.
Machu Picchu significa “montaña antigua”.
Es una bella montaña que se alza en los Andes Peruanos,
en la provincia de Cuzco, y que domina el valle del rió
Urubamba, valle que separa la altiplanicie andina de la zona
selvática amazónica o “Antisuyu”.
El valle del Urubamba es conocido como el “Valle Sagrado”,
un valle en el que se adoraba al Dios-Sol, también conocido
por “Inti”. Hoy en día y como homenaje a
las antiguas creencias solares incas, se celebran en esta zona
las fiestas del “Inti-Raymi” cada 24 de Junio. El
“Inti-Raymi” era la ceremonia Inca celebrada en
el solsticio de invierno y mediante la cual el Dios-Sol se unía
con sus hijos humanos. Hoy en día es un gran atractivo
turístico, ya que el visitante puede ver la reproducción
de las antiguas costumbres y tradiciones incas, así que
sería la mejor época para visitar la zona y hacer
turismo. No solo por poder ver las fiestas del “Inti Raymi”,
si por que Junio y Julio son los meses con mejor clima en la
zona.
La ciudad de Machu Picchu está situada a 100 Km de Cuzco
capital, la única forma de llegar hasta ella es mediante
el ferrocarril que une Cuzco y la población de Aguascalientes.
Una vez en Aguascalientes, población a los pies del Machu
Picchu, hay que coger un autobús que sube a los visitantes
hasta el “Parque Arqueológico de Machu Picchu”.
Lo mas normal si se quiere visitar cómodamente las ruinas
es contratar un pack turístico en Cuzco que incluya el
viaje de ida y vuelta en tren, la estancia en Aguascalientes,
la subida a las ruinas en autobús, la entrada a las ruinas
y un guía que nos explique la historia de la ciudad sobre
el terreno. El breve trayecto de Cuzco a Aguascalientes en tren
suele costar a los extranjeros 160 dólares. Si se quiere
pagar menos, es mejor opción ir hasta Ollantaytambo en
autobús desde Cuzco y coger allí el tren a Aguascalientes,
ya que el billete sale más barato de esta forma que si
se coge el tren directamente en Cuzco. Otra recomendación
es que si adquieren packs turísticos visiten el mayor
número posible de compañías y comparen
precios, ya que muchas compañías pactan los mismos
precios y la diferencia suele estar solo en que incluye cada
una. Por último comprueben que si tienen una visita guiada,
la charla del guía sea bilingüe, ya que algunos
guías solo dan la charla en inglés, al ser el
idioma de la mayoría de turistas que visitan las ruinas.
Si dominan el inglés no tendrán problemas, ya
que el inglés que hablan los guías es muy básico.
Recordar también que las ruinas solo se pueden visitar
por la mañana, así que es aconsejable madrugar
y subir sobre las 6-7 de la mañana si se quiere ver todo
y disfrutar al máximo.
La ciudad de Machu Picchu fue creada por el gran cacique inca
Pachacutec, quien a partir de Cuzco, su lugar de origen, inició
la expansión militar inca sobre los pueblos vecinos.
Tras varias victorias épicas, los Incas se impusieron
y dominaron a sus vecinos. Fruto de esta expansión fue
la ocupación de nuevos valles donde asentarse y el nacimiento
del Imperio Inca.Con la colonización Inca de nuevos territorios
se crearon nuevas y majestuosas ciudades como Ollantaytambo
y sobre todo Machu Picchu, la ciudad más bella del imperio.
La ciudad de Machu Picchu se creó secretamente sobre
la montaña del mismo nombre, con el objeto de supervisar
la economía y recaudación de impuestos de la zona
conquistada y sobre todo para ser el refugio de la aristocracia
inca en caso de ataque por sorpresa o sublevación de
los pueblos sometidos. La ciudad se alza sobre un terreno de
lo más agreste, lo que la hace virtualmente inexpugnable
en caso de ataque militar, además su ubicación
exacta era un secreto, ya que estaba prohibido bajo pena de
muerte andar por sus caminos de acceso sin permiso. Otra de
las funciones de la ciudad además de ser centro administrativo
y “último refugio” en caso de peligro es
la de centro de culto solar y sobre todo de observatorio astronómico,
ciencia en la que los incas estaban muy avanzados. La ciudad
sirvió para su propósito como último refugio
inca durante la ocupación militar española y fue
el bastión de las revueltas de Manco Inca. Tras finalizar
las revueltas, la ciudad fue abandonada años después,
al no estar ya dentro de los circuitos comerciales del Perú
colonial y no tener sentido práctico habitarla por su
difícil acceso.
La ciudad se divide tres grandes sectores, que son: El “Barrio
Sagrado”, el cual incluye el Intiwatana, o reloj solar
inca, el Templo del Sol y la “Habitación de las
Tres Ventanas” que representa el cerro con tres ventanas
de donde salieron los Incas el día de la creación,
según la mitología inca. Otro sector es el “Barrio
de los Sacerdotes y la Nobleza”, la zona donde residía
la aristocracia inca y que se divide en tres zonas, una para
los nobles, otra para los “Amautas” o sabios y otra
para las “Ñustas” o princesas incas. Por
ultimo nos encontramos con el “Barrio Popular”,
el la parte sur de la ciudad, donde se encuentran las viviendas
de la población común que servia a los nobles.
En total existen más de 140 construcciones entre templos,
santuarios, plazas y núcleos residenciales, más
de cien escaleras de piedra y muchísimas fuentes de agua
destinadas al sistema de riego mediante andenes o terrazas.
Entre las diferentes zonas se alza en el centro de la ciudad
una gran plaza en forma de anfiteatro en la cual realizaban
sus ceremonias y ritos los incas.
Todas las edificaciones están construidas al estilo
inca, construcciones creadas sin cementos, únicamente
formadas por bloques de piedra tallados para que encajen unos
con otros a la perfección. Una de las dudas sin resolver
para los arqueólogos es como subieron los Incas esas
enormes piedras, algunas de más de 20 toneladas, a la
cima de la montaña. Los Incas desconocían la rueda
y la montaña está rodeada de enormes precipicios,
así que es de suponer que la ingeniería inca sería
una de las más avanzadas de la humanidad para lograr
construir Machu Picchu.
Las visitas a las ruinas recorren los tres barrios y los principales
templos, concluyendo casi siempre las visitas en el “Observatorio
Inca”, una construcción en forma de caseta de vigía
que domina toda la zona y desde la que se tienen magnificas
vistas para sacar fotografías. Es una pena que recientemente
dañaran el intiwatana, o piedra que sirve de reloj solar,
en un anuncio de televisión al caerse una cámara
desde una grúa sobre la piedra. Una de las cosas que
a mi particularmente más me gustaron, aparte de la belleza
de los numerosos edificios y templos, fueron las reconstrucciones
de las viviendas incas, viviendas restauradas y a las que han
puesto tejado de paja y que permiten contemplar como eran realmente
las viviendas de la ciudad que hoy en día están
en ruinas.
Tras concluir la visita se ofrecen al visitante las opciones
de visitar las ruinas a su antojo, siendo el lugar más
visitado el observatorio, desde donde se tienen las mejores
vistas de la ciudad. Además el visitante puede recorrer
a pie tres interesantes rutas diferentes que salen de Machu
Picchu: “El camino del puente del Inca”, la subida
a “Huayna Picchu” y sobre todo la ascensión
a “Wayna Picchu”. Yo he realizado las tres rutas
y las tres merecen la pena además son muy fáciles
de seguir pues están magníficamente señalizadas.
La primera ruta, “El camino del puente del Inca”
es una ruta que recorre un estrecho sendero que bordea la montaña.
Es una ruta bonita y peligrosa, ya que el sendero es estrecho
y está al borde de un abismo de gran altura, un mal paso
puede ser mortal. Es una ruta breve, que concluye con los restos
de lo que antaño fue un puente inca que comunicaba Machu
Picchu con otra montaña, era un puente estrecho sobre
un abismo de cientos de metros de altura, que da miedo solo
de imaginar cruzarlo. Lo mejor de esta ruta son las vistas del
precioso paisaje y rió Urubamba que está a los
pies de la montaña. Pero eso si, es una ruta peligrosa,
lo mejor es hacer fotos en los lugares más anchos del
camino.
Huayna Picchu es una pequeña loma que se encuentra cerca
de Machu Picchu y que se visita rápidamente, pudiendo
ver un bonito paisaje desde la cima, pero nada comparado con
Wayna Picchu o “Montaña Negra” donde se encuentra
un templo que los arqueólogos llamaron el “Templo
de la Luna” y un conjunto de terrazas y asentamientos
enclavados en la roca. Para subir a Wayna Picchu hay que registrarse
en la caseta de la entrada al entrar y al salir, para conocer
si alguien se pierde o sufre algún accidente. La subida
puede ser más o menos dura según la edad y condición
física del visitante, ya que es una montaña con
gran desnivel. Uno de mis consejos es que si se sufre mal de
altura se masque hoja de coca, único remedio eficaz contra
el mal de altura. El mal de altura puede hacer que la ascensión
por las interminables escaleras de piedra y senderos de Wayna
Picchu sea un calvario para los no acostumbrados a andar por
la montaña. Una vez se llega a los asentamientos hay
que continuar hasta la cima por empinados y estrechos escalones
de piedra, pasar una pequeña caverna, en la cual hay
que advertir con voces que se entra o se sale, ya que suben
muchos visitantes y pueden formarse embotellamientos dentro
entre los que intentan entrar y los que intentan salir, lo cual
no es nada agradable en una caverna estrecha...Una vez en la
cima se obtiene un enorme premio por a la subida, desde Wayna
Picchu hay las mejores vistas que he visto en mi vida, se domina
todo el valle desde allí, se ve Machu Picchu por completo
desde arriba y es realmente un sitio increíble, mágico,
terriblemente bello, donde el silencio invade todo y afloran
múltiples sentimientos.
Tras volver de Machu Picchu es recomendable visitar el mercadillo
de artesanías de Aguascalientes por la tarde, una buena
forma de concluir un viaje magnifico al pasado explendor Inca
y a una belleza natural incomparable.
Por último y para concluir este articulo sobre mi viaje
más apasionante he de mencionar que Machu Picchu fue
descubierta para Occidente el 24 de julio de 1911 por el antropólogo
Hiram Bingham, profesor de la Universidad de Yale, quien contó
con la inestimable colaboración de los lugareños
que conocían de siempre la existencia de el lugar. En
el año 2002 se encontraron vestigios de otro desconocido
explorador occidental del siglo XX, cuyas huellas Bingham habría
tratado de eliminar para quedarse con el título de descubridor
de Machu Picchu. Bingham en realidad buscaba la ciudad de Vitco,
el último refugio de los incas contra los españoles,
pero descubrió la existencia de Machu Picchu por los
lugareños de la zona y adjudicándose el descubrimiento
se dedicó a expoliar la ciudad, llevándose más
de 5.000 piezas arqueológicas a su universidad en los
Estados Unidos. Las cuales siguen allí pese a las reclamaciones
del gobierno peruano y de la comunidad histórica mundial.
Hoy en día Bingham es ejemplo en las universidades de
historia de todo lo que no se debe hacer en arqueología.
Machu Picchu es un tesoro universal que debe ser cuidado y
respetado y los peruanos son un gran pueblo, que tratan amablemente
a todos los visitantes, así que respetemos y cuidemos
nosotros también su gran pasado.Visitar Machu Picchu
es viajar en el tiempo, es algo que recomiendo a todos, una
experiencia única y que merece muchisimo la pena, no
solo por las ruinas sino por el paisaje del entorno.Animaros
a verlo y sentirlo por vosotros mismos.