Pequeño municipio de Bizkaia con 110 caseríos
repartidos por lomas.
Aquí se encuentran dos lugares para visitar, por un lado
tenemos Santimamiñe y por otro el bosque animado de Ibarrola
en Oma. Las cuevas de Santimamiñe se
encuentran a 150 m de altitud en la ladera del Ereñozar.
Se tienen que subir unos 60 escalones para llegar a la
ermita de san Mamés, que guarda piedras con grabados solares,
y luego unos 245 para las cuevas. Fueron descubiertas
en 1916 por casualidad por unos niños de la zona. Albergan
en su interior pinturas rupestres de bisontes, flechas,
caballos, osos y ciervos, formas geométricas indescifrables,
realizada con tinta negra, pertenecen a la época magdaleniense.
También hay que ver el "huevo frito", curiosa
forma rocosa que aparece en la cueva. Santimamiñe es el
poblamiento prehistórico más importante de Bizkaia.