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La ruta del Pedró
La ruta del Pedró’ transcurre
desde la Sierra de Levante a la ribera del río Congost
y parte de la prolongación del paseo de la Montaña.
Inicio del itinerario
Calle de Josep Umbert - Prolongación
del paseo de la Montaña
Un
panel informativo situado al inicio de la prolongación
del paseo de la Montaña nos indica el punto de partida
del itinerario. Adelantamos hasta llegar a la zona de mercancías
de Renfe, detrás de la estación de Granollers-Centro.
El 23 de julio de 1853 se inauguraba la línea de Granollers
en Barcelona, era la tercera que se ponía en servicio en
Catalunya y la quinta en España. Esta línea de ferrocarril
no llegaría hasta 1878 a Portbou y a la frontera francesa.
En un principio la línea discurría por la actual
avenida de Sant Esteve, avenida del Parque y calle Girona. La
antigua estación, que estaba situada en la actual avenida
del Parque y plaza Barangué, se mantuvo hasta finales de
1964 cuando se inauguró el nuevo trazado y la actual estación,
ubicada en la plaza Serrat y Bonastre.
El vial que discorre paralelo a la vía y que nos conduce
hasta la ronda sur es conocido por la toponimia local como el
Camí de les Ginesteres. Antes de llegar al puente que cruza
la ronda sur, el camino sube ligeramente hacia la Sierra de Levante.
Justo en la entrada del puente, si siguieráis un camino
que llega hasta la carena de la sierra llegaríais a Can
Grau y a Valldoriolf, en el término municipal de la Roca
del Vallès.
En el proceso de construcción de la ronda sur, entre los
meses de enero y abril de 1994, se llevó a cabo la excavación
del yacimiento del Camino de Can Grau, donde se encontró
una importante necrópolis prehistórica de la cultura
de los Sepulcros de Fosa del Neolítico Mediano, en un momento
cronológico situado entre el 3800-3500 a. C. También
se localizaron una serie de fosos atribuibles al Neolítico
Final-Calcolítico y a la Edad de Bronce, y un conjunto
de estructuras de la época romana del Alto Imperio.
La ronda sur (C-352), en funcionamiento desde el año 1994,
enlaza la N-152 (autovía de la Ametlla) con la carretera
de Cardedeu y Sant Celoni (C-251). Las obras, tras algunos retardos,
se iniciaron en abril de 1993 y se plantearon en dos fases: una
primera, desde la autovía de la Ametlla hasta la rotonda
de la calle Esteve Terrades; la segunda, desde este punto hasta
enlazar con la carretera de Cardedeu.
Cal Jardiner
Una vez cruzado el puente, nuestro itinerario toma el Camino
de Santa Quitèria. A pocos metros y hacia la izquierda
un camino nos acerca a Cal Jardiner.
El camino de Santa Quitèria es una vía muy antigua
que comunicaba Granollers con Vilanova del Vallès. El camino,
que toma el nombre por la advocación a Santa Quitèria
de la iglesia de Vilanova del Vallès, va de norte a sur
por arriba de la carena de Levante y termina con la Roca del Vallès.
Seguramente nos encontramos delante de uno de los caminos antiguos
que se empleaban para ir y venir al mercado de Granollers.
Los primeros vestigios de población granollerense lo conforman
los hallazgos arqueológicos de un horno íbero de
la Edad de Hierro encontrado en Cal Jardiner. También se
han encontrado restos de una vila romana de la época republicana,
fechada del siglo II a. C.
Continuamos por el camino de Santa Quitèria. A penas antes
que el camino se dirige en dirección a la carena y a un
escaso centenar de metros de Cal Jardiner, a mano derecha y en
dirección a la línea del ferrocarril, todavía
se pueden ver los restos de lo que fue la bóbila.
También en este mismo punto del itinerario os encontraréis
con el Camí de Migdia, que va hacia poniente y que tras
pasar por debajo de la vía nos permite llegar a la zona
de Tres Torres.
La bòbila de la Estrella, lugar dónde antiguamente
había el horno de Colomer, fue construida entre los años
1932 y 1933 por la CNT para ocupar territorio. Tenía una
chimenea en la parte superior, dónde había una pieza
de cerámica con una estrella. En 1948, en este lugar el
Dr. Salvador Llobet localizó, a trece metros de profundidad,
un fósil de una molar que pertenecía a un elefante
antiguo (Palaeo loxodo antiquus) del periodo Pleistoceno. El resto
de este proboscidio forma parte del Museo de Granollers.
El Camí de Migdia, también conocido como el Camí
del Camp de l'Arpa , nos sirve de referencia para indicar el límite
entre los antiguos términos municipales de Palou y de Granollers.
Tras pasar por debajo de la vía del ferrocarril, transcurre
por al lado de la Escuela Mestres Montaña y llega hasta
la carretera del Masnou.
Documentos antiguos informan que en esta zona había el
llamado bosque de las Tres Torres, que seguramente iba desde el
camino de Santa Quitèria al de Can Bassa. Hoy sólo
hay cultivo de secano.
Retomamos el Camino de Santa Quitèria que ahora sube hasta
llegar a la carena de la sierra. Dejamos atrás el camino
de Can Grau y una vez llegados a lo alto de la carena, a mano
derecha, el de Can Salelles. Desde este punto el camino nos acerca
al Centro Terapéutico Montserrat Montero, situado en una
pequeña elevación del terreno conocida en la toponimia
local como el Turó del Sord dónde tiempo atrás
abundaban los almendros.
El Centro Terapéutico Montserrat Montero es una escuela
de educación especial para disminuidos psíquicos
de la comarca del Vallés Oriental y es gestionada por la
Fundación VO. La primera fase del centro fue inaugurada
el 1977, pero más adelante ha ampliado sus instalaciones
para acoger los 'Talleres Valldoriolf' y la 'Residencia de grans
disminuïts de Valldoriolf'. Hoy estos servicios acogen diariamente
unos 450 disminuidos. Es interesante observar como en unos terrenos
que quedan a nuestra mano izquierda, se elabora un adobo natural
y ecológico de gran calidad gracias a la acción
de unos gusanos rojos que transforman los estiércoles en
humus.
El camino de Santa Quitèria, como va por la carena de
la sierra, separa los términos municipales de la Roca del
Vallès y Granollers. Asfaltado en este tramo, el camino
de Santa Quitèria empieza a descender y dentro todavía
del complejo del Centro Terapéutico Montserrat Montero,
otro camino baja en dirección a Granollers. Es el camino
de Can Bassa, que nos permite tomar un camino paralelo a la vía
del ferrocarril y volver hacia el inicio del itinerario, o bien
llegar al barrio de Can Bassa una vez pasado el puente y, desde
aquí, enlazar con el circuito urbano de carril bici, aunque
nuestro itinerario continúa al mediodía por el camino
de Santa Quitèria. Después de dejar atrás
el Centro Terapéutico Montserrat Montero llegamos al área
de descanso del Pedró.
Área de descanso
El área de descanso os permitirá reposar, hacer
ejercicios de estiramiento o descansar un rato y contemplar el
paisaje.
Su ubicación encima de la Sierra de Palou la convierte
en un excelente mirador sobre la ciudad, los valles de los ríos
Congost, Mogent y Besos, la plana del Vallès y las montañas
que la rodean. En un día claro, veréis delante de
vosotros, al fondo, el macizo de Montserrat (1236 m) y, siguiendo
el sentido de las agujas del reloj, otras vistas de la Cordillera
Prelitoral como la Sierra de l'Obac y Sant Llorenç del
Munt (La Mola, 1095 m), los Cingles de Gallifa y de Bertí
(952 m), Puiggraciós (807 m) y el Macizo del Montseny con
las colinas del Tagament (1055 m), la Calma, el Sui (1322 m) y
el Turó de l'Home (1712 m). Y en dirección levante,
la Cordillera Litoral o de Marina, de norte a sur: Sierra de Montnegre
(763 m), Sierra del Corredor (638 m), Céllecs (534 m),
Sant Mateu (446 m), la Conreria, Collserola y el Tibidabo (512
m).
Saliendo del área de descanso, a pocos metros, un camino
desciende hacia Valldoriolf. Si siguieseis este camino llegaríais
a Can Prat Vell y Can Ribes y desde allí, siguiendo el
trazado del sendero PR-36 que va de Granollers a Céllecs,
pasaríais por los restos prehistóricos de la zona
de Céllecs: la Galeria cubierta de Can Gol, el dolmen de
Can Goll II, la Pedra Foradada, la Pedra de les Orenetes, la Pedra
de les Creus, la Cabaña del Moro y el poblado íbero
de Céllecs. Este sendero fue diseñado por la Agrupación
Excursionista de Granollers y fue editada una guía.
Continuamos por el Camino de Santa Quitèria y pronto un
cartel nos informa que a nuestra derecha, rodeando los campos
de cultivo, se localiza el Pedró.
El Pedró está situado en la Sierra de Palou. Se
trata de un cilindro de piedra, encima del cual una mola se sustenta
en el pedestal. Coronaba el Pedró una cruz, pero la original
ha desaparecido. Era tradición ya hace algunas décadas
que cada lunes de Pascua se organizara una procesión que
partiendo de la iglesia de San Julià de Palou llegara hasta
el Pedró, donde se celebraba un acto religioso. Parece
que el origen del Pedró está relacionado con el
hecho de indicar el punto más elevado del antiguo municipio
de Can Palou, la sierra de Palou.
Ahora el camino, empieza a descender, nos conduce hacia el puente
de la Autopista A-7.
Los cuatro Caminos
La construcción de la autopista comportó la desaparición
del lugar original donde confluían cuatro caminos. Actualmente
el cruce se produce en la entrada del puente. Dos de estos caminos
no siguen nuestro itinerario: el de Can Belitre, a la derecha,
nos acerca a Palou y al ferrocarril y si seguimos los caminos
paralelos a la vía, podremos volver al inicio del itinerario;
y el Camino de Can Julianet sigue paralelamente el trazado de
la autopista y nos posibilita llegar, por un lado, al cruce de
la carretera del Masnou con la de Montmeló, y desde aquí,
volver a la Sierra de Palou por el Camino de Ca l'Usel y acercarse
al bosque de Cal Ceballot, al límite con el término
municipal de Vilanova del Vallès. El camino de Can Tià
y el de Can Malo aparecen documentados en el siglo IX.
Josep Estrada nos habla que esta vía era conocida con el
nombre e Strada Francesca y de Vía Calciata. Se trataba
de un camino empedrado que viniendo del otro lado de los Pirineos,
pasaba por Girona y Hostalric, continuaba por el valle del Tordera
y del Mogent hasta La Roca del Vallès. Desde aquí
se desviaba hacia Valldoriolf y se iba hacia el Coll del Puig
de l'Olivella donde había el Hostal de Vilafort, en la
Sierra de Levante y hoy dentro del término municipal de
Granollers. El camino pasaba justo por Cal Rei y de Cal Malo y
siguiendo el Congost llegaba hacia el Pla de Reixac donde se desdoblaba.
Una vertiente continuaba hacia Barcelona y la otra hacia Sant
Cugat del Vallès. Las obras de la autopista A-7 se iniciaron
el año 1967.
El día 3 de noviembre de 1969 se inauguraba el trayecto
a Barcelona en Granollers, y en verano de 1971, llegaba definitivamente
a la Jonquera y a la frontera francesa, dónde enlaza con
la red de autopistas europeas. Su intensidad de tránsito
la configura como uno de los ejes viarios por carretera más
importantes del país. Nuestro itinerario cruza el puente
sobre la autopista y continúa por el camino de Can Tià.
Abandonamos el Camino de Santa Quitèria, que ahora se ensarta
a nuestra izquierda y continúa por el camino de Can Tià.
Abandonamos el Camino de Santa Quitèria, que ahora va hacia
nuestra izquierda hacia la sierra de Can Gri pel Puig de l'Olivella
y, tras pasar por al lado del centro penitenciario de Cuatro Caminos,
se adentra en el término municipal de Vilanova del Vallès.
Bosque de Can Mayol
Pasamos por Can Tià y más adelante, al llegar al
barrio de Can Rei de Palou, nos encontramos con otro cruce de
caminos. A nuestra izquierda, el camino de Can Rei nos trae hasta
el bosque de Can Mayol y el Camino de Santa Quitèria. A
nuestra izquierda, el camino de Can Rei nos trae hasta el bosque
de Can Mayol y el Camino de Santa Quitèria. Delante de
nosotros, hacia mediodía, el camino de Can Malo pasa por
Can Masferrer, Cal Malo, Cal Gravat y Ca l'Usel.
La señalización nos indica que nuestra ruta debe
continuar por debajo el puente de la Autopista A-7. La construcción
del Centro Penitenciario de Cuatro Caminos, dentro del término
municipal de la Roca del Vallès y de Granollers, no estuvo
exenta de polémica. Tras pensar varias ubicaciones -Can
Prat y Can Ribes-, la Consejería de Justicia proponía
la edificación del módulo penitenciario en Cuatro
Caminos, un lugar situado a más de tres kilómetros
del casco urbano de la Roca y a menos de un kilómetro de
Palou y de Can Bassa. La decisión motivó una serie
de movilizaciones ciudadanas. El 5 de marzo de 1989 se inauguraba
el centro penitenciario.
El bosque de Can Mayol es uno de las pocas zonas boscosas que
quedan en la sierra de Levante, junto con el bosque de Cal Ceballot.
Se sabe de la existencia del Bosque de las Tres Torres y del Bosque
de Can Bassa a mediados del siglo XIX. Los cultivos deberían
substituir estos bosques, como lo manifiesta la toponimia que
nos ha quedado en esta zona la cual nos habla de la existencia
de viñas. Seguramente estas viñas se vieron afectadas
por la plaga de la filoxera, en el Vallès en 1833, y serían
reemplazadas por cultivos de secano. El bosque de Can Mayol es
un pinar sin sotobosque.
Tras pasar por debajo de la autopista y por la línea de
ferrocarril, el camino nos conduce hasta la carretera del Masnou.
Atravesamos la carretera y tomamos el Camino del Junyent. Vamos
hacia poniente y en dirección al río Congost. Nos
encontramos en el Pla de Palou, vamos dejando atrás varias
casas, como ca l'Àngel, can Pepet Malo y cal Titus. Al
llegar a Can Batzacs, el camino del Junyent confluye en el Camino
Ral. Si tomáramos el camino en dirección sur, pasaríamos
por el Barrio del Junyent y por Can Plantada y Can Malla, masias
que están tocando la carretera de Montmeló. Desde
aquí podéis continuar en Montornès del Vallès,
siguiendo el Camino Ral.
El Camino Ral
Situados
en el Camino Ral, el itinerario nos ofrece tres alternativas p
ara continuar la ruta. Una posibilidad es continuar directamente
hasta el paseo Fluvial a través del Camino de Can Bou.
La segunda variante consiste en seguir el Camino Ral en dirección
a Granollers hasta la plaza de la Costura y el paseo del Dr. Fàbregas
y, desde allí, acercarnos hasta la parroquia de Sant Julià
de Palou y hacia la plaza de Josep Oliveras, donde encontrareis
un área descanso.
El Camino Ral toma este nombre del Camino real de Barcelona a
Vic que procedente de Montornès del Vallès atravesaba
los antiguos términos municipales de Palou y de Granollers.
En Granollers, pasaba por la actual plaza de Sant Miquel, subía
por la calle de Barcelona hasta la plaza de la Porxada y continuaba
por la calle de Santa Elisabet y de Corró.
El antiguo municipio de Palou, fusionado con Granollers el día
1 de enero de 1928, se ha caracterizado tradicionalmente por su
carácter fundamentalmente agrario y de población
diseminada. Palou, que es citado el año 924 como 'Palatiolo',
cuenta con un importante patrimonio natural y arquitectónico,
entre ellos la iglesia parroquial de Sant Julià. La iglesia
actual que fecha de finales del siglo XVI, restaurada a principios
del siglo XX, es de estilo gótico tardano y es uno de los
pocos edificios góticos bien conservados de la comarca.
La iglesia original era de estilo románico y fue consagrada
el año 1103.
A principios de siglo XX, Palou destacaba por el cultivo de cáñamo
para una industria que había entre Palou y Granollers.
Ante la competencia del cáñamo italiano y el yute
indio, el cultivo de cáñamo desapareció en
1925.
Finalmente, podéis continuar el Camino Ral en sentido norte
y coger el camino que encontraréis a la izquierda. Es el
Camino de la Torre de las Aguas. Pasáis por al lado de
la casa de la Torre de las Aguas y continuáis hasta el
paseo Fluvial.
La Torre de las Aguas es una de las edificaciones más notables
de Palou. Construida entre los siglos XV y XVII, la Torre de les
Aguas comprende un conjunto de edificios alrededor de un patio
cerrado. El acceso al patio se efectúa por una puerta de
arco de medio punto dovelado con un escudo en la cerradura. Del
conjunto de edificios hay que destacar la torre de planta cuadrada,
de tres niveles, y coronada con almenas. La casa tenía
en su interior la capilla y la imagen de la Virgen de les Nieves,
invocada para los beneficios de la lluvia. Desde el siglo XV la
Torre de las Aguas era la casa de campo de la familia del Junyent,
noble nisaga que cuenta con personajes destacados en la corte
catalana.
Una leyenda, recogida por Antonio Gallardo, explica que una mujer
de agua se casó con el hombre de la Torre con la condición
de que no le fuera reprochado su origen. Y se dice que el hombre
de la Torre no fue capaz de guardar el secreto y por eso la mujer
de agua desapareció para siempre.
Situados en el paseo Fluvial podéis optar por dos alternativas:
continuar nuestro itinerario o bien ir hacia la sierra de Poniente,
atravesando el río Congost. Otra guía que lleva
por título La font de Radium os guiará por la ruta
que recorrerá la sierra de Poniente, desde el Bosque de
Can Cabañas hasta el alisal de Can Gili.
El parque ferial
Nuestra ruta continúa a través del paseo Fluvial,
siguiendo el margen izquierdo del río Congost. Antes de
entrar en el Parque Ferial os encontraréis con el Camino
de Can Bassa y si lo continuáis llegaréis hasta
Can Bassa, una masía de 1644, el Camino Ral y a la carretera
del Masnou.
El río Congost nace en Aigües Partides (Centellas,
Osona) y atraviesa la comarca del Vallès Oriental de norte
a sur. Al llegar a Montmeló se une al río Mogent
y forma el Besòs. Con una longitud de 41 Km, recibe el
nombre del paso estrecho por el cual discurre entre los Cingles
de Bertí y el Montseny, si bien los documentos medievales
lo nombran como 'vallense', es decir, Vallès. Se caracteriza
por su origen irregular, con épocas de verano pero también
de notables crecidas como las de 1642, 1898, 1943, 1944, 1962
y 1994. La actuación efectuada recientemente en el tramo
urbano de Granollers, en los años 1997 y 1998, pretende
reducir los efectos de las avenidas.
El Parque Ferial, obra del arquitecto Pep Bonet, se construyó
entre 1999 y 2000. Es un espacio que combina el uso como espacio
de ocio con el de la promoción de la actividad económica.
La edición de la Feria de la Ascensión del año
2000 se celebró por primera vez en un Parque Ferial todavía
en obras.
Saliendo del Parque Ferial, tenemos que pasar por debajo del puente
de la ronda sur y, más adelante, por debajo del de la avenida
de Prat de la Riba para llegar al Parque del Congost.
El parque del Congost, proyectado en 1986, comp rendía
una zona de ocio y otra zona deportiva. El 1 de mayo de 1991,
se inauguraba la primera fase, correspondiente a la zona deportiva.
El mes de marzo de 1993 se desestimaba el proyecto inicial y se
introducían importantes modificaciones. Para el año
2001 estaba previsto iniciar las obras de la última fase
del Parque del Congost, un parque con una superficie de 116.650
m2.
Nuestro itinerario continúa siguiendo el paseo Fluvial,
por detrás de los centros educativos Salvador Espriu, Escuela
Municipal de Trabajo, Salvador Llobet y Antoni Cumella. Llegados
a la calle San Tomàs de Aquino, tenemos que continuar por
el paseo cercano al río hasta la plaza de la Constitución,
lugar donde acaba esta ruta.
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