Una visita a la aldea "maldita" de Ochate Autor:
Castellanoleoneses.tk Ochate es un pueblo abandonado situado en el castellanoleonés
Condado de Treviño, al norte de la provincia de Burgos.
En 1981 alguien captó en una fotografía a un supuesto ovni,
hecho que llevó al pueblo maldito de Ochate a ser conocido en
toda España, incluso llegó a atravesar nuestras fronteras. Al
margen de su famoso y dudoso ovni así como de un sinfín de fenómenos
sobrenaturales (luces, tumbas, pestes, desapariciones,
figuras misteriosas, presencia de caballeros templarios o psicofonías
entre otros misterios), Ochate es mucho más, es un precioso
paraje que merece la pena visitar y recorrer. Adentrarse en Ochate
es remontarse un siglo atrás en el tiempo.
El pueblo de Ochate
Ochate
ha tenido una dilatada historia, por la zona parece haber
pasado la Orden de los Caballeros Templarios. Curiosamente
algunos estudiosos castellanoleoneses y del resto de España relacionan
la presencia de los templarios con la aparición de la necrópolis
existente, igualmente a estos caballeros se debe la ausencia
de dato alguno relativo a Ochate desde 1254 hasta el siglo XVI.
En cualquier caso en 1557 Ochate estaba despoblada y así
lo estuvo hasta 1750, fecha en que curiosamente
se convirtió en uno de los principales núcleos de crecimiento
y actividad de la zona.
Para
llegar desde Miranda de Ebro el camino es bien sencillo, una
vez estemos en el Condado de Treviño hay que tomar dirección a
Uzquiano y posteriormente hasta Imiruri, donde tendremos
que entrar, atravesarlo y llegar hasta una granja en la
que debemos dejar el coche aparcado evitando que moleste a los
que allí trabajan, pensad que Ochate atrae a innumerables curiosos
todos los fines de semana, eso supone muchas molestias para los
vecinos de los alrededores. Desde la granja ya se vislumbra la
Ermita, aunque se llega antes al pueblo que a la ermita,
hay unos 15 ó 20 minutos caminando tranquilamente tomando
el camino que sale por la derecha. Quienes vengan desde
Vitoria (Álava) tienen que dirigirse hacia Uzquiano y acabarán
llegado a la misma granja.
Quizás
una vez se llega a Ochate quizás desilusione un poco a primera
vista al comprobar que apenas quedan casas en pie. Lo cierto es
que sólo queda una casa en pie al completo con tejado y todo,
casa que todavía hoy se le da un uso ocasional para guardar ganado,
el resto se han ido cayendo y sólo permanecen paredes de lo que
en otro tiempo fueron las casas de piedra de la aldea de Ochate.
Hoy
en día el pueblo está abandonado, los últimos habitantes
se fueron a principios del siglo XX -entre 1910 y 1930-
probablemente a municipios de los alrededores. Lo único que queda
en pie es la torre de la Iglesia de San Miguel, las paredes de
un par de casas, la Ermita de Burgondo bastante deteriorada, una
casa completa con tejado utilizada ocasionalmente en la actualidad
para guardar ganado y los restos de su necrópolis.
De
la Iglesia de San Miguel de Ochate sólo se conserva su
torre, su portada fue trasladada en 1964 y se colocó
en la Iglesia Parroquial del vecino municipio Uzquiano. La portada
destaca por su curiosa decoración. Cuentan que la torre, debido
a su situación geográfica y el color de sus piedras, hacía las
veces de "faro" para guiar a la gente.
La Ermita de Burgondo -visible desde
la aldea-, se encuentra a unos pocos minutos del pueblo, detrás
de la torre de la Iglesia de San Miguel sale un camino bastante
cómodo que nos llevará a la Ermita. Hoy se encuentra también como
el resto del pueblo en un pésimo estado de conservación, que probablemente
acabe cayéndose por si sola tarde o temprano si nadie pone remedio.
También
se puede visitar la ya citada necrópolis medieval, con
unas pocas tumbas que llaman la atención por su pequeño tamaño.
Si quieres visitarla no tienes más que situarte de espaldas a
la torre -en el único lado que tiene dos ventanas-, e ir andando
en dirección de 45 grados hacia la derecha, en la elevación que
surge al otro lado de la vaguada, cerca del camino por el que
se llega andando a Ochate. En las inmediaciones de la necrópolis
se cree que pudo haber un tercer templo dedicado a San
Pedro del que hoy en día no quedan rastros.
Existe una zona conocida como El Hoyo de Ochate,
se trata de un paraje colindante donde se piensa que hubo enterramientos
y que todavía está poco investigado pues ha pasado inadvertido
dada su ubicación.
¿Ficción o realidad?
Prudencio
Muguruza fue la persona que logró fotografiar en 1981 al famoso
"Ovni de Treviño" en Ochate, ovni que hizo famoso al pueblo
dentro de nuestras fronteras, pero también incluso fuera de España.
Éste fue quizás el momento determinante que hizo que muchos centrasen
su atención en Ochate e intentasen averiguar el pasado de la aldea
misteriosa.
Muguruza
comenzó sus investigación y encontró otros hechos extraños acaecidos
en Ochate. Se dice que entorno a 1860 y 1870 tres plagas de
tifus, cólera y viruela asolaron Ochate y acabaron con sus vecinos.
Lo curioso era que sólo asolaran Ochate y no a los pueblos colindantes
como sería lo lógico. También es curioso que las fechas de las
tres plagas no coinciden ni con las fechas de plagas generalizadas
que hubo de tifus, cólera y viruela que hubo en el resto de la
provincia de Burgos ni en la vecina provincia de Álava. Investigaciones
más modernas desmontaron esta tesis inicial de Prudencio Muguruza.
Lo cierto
es que Prudencio Muguruza era un trabajador de la Caja
de Ahorros Provincial que embolsó mucho dinero con estas "investigaciones".
Hoy en día sus estudios carecen de veracidad alguna y en la actualidad
trabaja de "futurista" adivinando el futuro a la gente que llama
por teléfono al programa de una televisión local de Vitoria. Entre
las historias relatadas por Muguruza también está la desaparición
en 1868 de Antonio Villegas, párroco de Ochate, otra "investigación"
más que ha sido rebatida pues en los registros eclesiásticos jamás
constó la existencia de aquel religioso.
En cualquier
caso y ya dejando de lado a Muguruza, han sido muchos los investigadores
serios que han tratado el tema de la aldea maldita de Ochate como
el vitoriano Iker Jiménez o el vallisoletano Ángel del
Pozo de Pablos. Aunque el tratamiento que hizo Iker Jiménez
en su programa Cuarto Milenio dejó bastante que desear, él es
un buen conocedor de Ochate y cometió el error de sacar las imágenes
de las tumbas de las cuevas de Laño -de las que hablaremos más
tarde- cuando estaba tratando tratando el tema de la necrópolis
de Ochate, confundiendo al público.
Los
misterios que rodean Ochate como ya hemos dicho son muchos.
Llamativo es el caso de las dos compañías de carros blindados
de la base militar de Araca en Vitoria, que se vieron envueltas
en 1987 en la zona de Ochate en una inmensa niebla que
no les permitió ver nada y les tuvo cuatro horas andando a ciegas
por la aldea, cuatro horas en las que incluso fallaron las comunicaciones
entre las unidades a pesar de tener sofisticados medios de comunicación.
También los propios militares relataron haber visto extrañas siluetas
y haber sufrido mareos y vómitos que desaparecieron al alejarse
de la aldea.
Misteriosa
fue también la muerte en 1987 del investigador Alberto Fernández
cuando acudió a Ochate a investigar con su equipo. Apareció muerto
en su coche horas después, se había suicidado. Meses más tarde
el mismo equipo volvió a Ochate y según relatan pudieron visionar
la imagen de su compañero Alberto Fernández, además captaron una
psicofonía que decía "¿qué hace aun la puerta cerrada?". Hay otro
suceso relacionado con la muerte anterior en el tiempo, es el
asesinato ocurrido en los años 30 en la única casa que todavía
se mantiene en pie hoy en día, casa en la que han ocurrido
otros hechos macabros, como la muerte de seis carneros por un
rayo que entró en la casa; realidad o no lo cierto es que es la
única casa que sigue en pie y la única de la que la gente no se
ha atrevido a llevarse sus piedras.
Pero la leyenda de Ochate todavía tiene muchos
más alicientes, un cámara de televisión -Mikel Colmenero-
que afirmó haber visto seres de tres metros de altura,
dos psicofonías ("Pandora" ó "Kampora" y "¿Qué hace aun
la puerta cerrada?"), la caída de un rayo en la ermita y la consiguiente
aparición de un medallón con la imagen de la virgen que
recogió un vecino de Imiruri, se habla de luces que recorren
la torre de la Iglesia, también se habla de un manantial
con aguas que otorgan la eterna juventud, se producen fallos
en aparatos eléctricos y baterías, misas negras,
sonidos de campanas, una mujer de negro que deambula
por el pueblo, y un sinfín de historias que se cuentan de Ochate.
Alrededores
En los
alrededores de Ochate, dentro del burgalés Condado de Treviño
hay mucho que ver, pero en esta ocasión nos vamos a ceñir a tres
visitas obligadas, pero que podrían ser bastantes más.
La primera
parada es el municipio que da nombre al Condado. La Villa de Treviño
está declarada como conjunto histórico artístico, destacando
su arquitectura popular y la torre barroca de su iglesia parroquial.
Treviño llegó a tener un castillo en la cima del cerro en el que
se encuentra el pueblo.
Las
cuevas de Laño escarbadas en la pared causan una gran impresión,
cuevas se encuentran a ambos lados de la carretera a simple vista,
Santorkaria se llaman las de un lado de la carretera (el más accesible)
y Las Gobas las del otro lado. Llama poderosamente la atención
el cómo se pudo labrar la piedra de esa forma y no sólo a ras
de suelo. Igualmente llaman la atención las tumbas que hay dentro
de las cuevas. También hay que destacar que dichas cuevas -de
origen visigodo-, llegaron a estar habitadas por ermitaños o eremitas
que decidieron aislarse del mundo y abandonarse a la vida religiosa.
En ocasiones sirvieron de lugar de descanso temporal de pastores.
La Ermita
románica de la Purísima Concepción de San Vicentejo se
encuentra a tres kilómetros de Ochate, precisamente desde la granja
en donde hay que dejar el coche aparcado para ir a Ochate se ve
San Vicentejo y su Ermita, se puede acercar uno dando un breve
paseo, o en coche si lo prefiere. Se trata de una ermita muy llamativa
para los amantes del misterio pues está cargada de simbología
pagana y no hay rastro de símbolos religiosos según cuenta gente
de la zona. San Vicentejo es otro enclave templario y de su ermita
hay que destacar además el óculo de su ábside que apunta directamente
hacia la Ermita de Burgondo en Ochate. Es de propiedad privada,
así que es difícil poder acceder a su interior.
Pero en Treviño hay mucho más que ver como los
bosques de hayedos y robledales de Obécuri, Bajauri o Laño; la
garganta del río Ayuda -río que baña el Condado- o La Puebla de
Arganzón -el otro Ayuntamiento que conforma el Condado junto con
el de Treviño- por citar algunas visitas que no desilusionarán
al visitante, sin olvidar el rastro que dejaron dos de sus antiguos
moradores, los dinosaurios y los siempre misteriosos Caballeros
Templarios.
Reivindicación de Ochate y Treviño
Ochate
se convirtió en lugar de peregrinación para los amantes
del misterio tras el avistamiente del ovni. Algo para lo que ni
Ochate ni los municipios vecinos estaban preparados a nivel de
infraestructuras, servicios o seguridad. Hoy en día Ochate aun
sigue recibiendo muchas visitas, sobre todo los fines de semana
será raro no cruzarse con alguien paseando por las ruinas de la
aldea.
Pero
Ochate es mucho más, de hecho merece la pena su visita simplemente
por su belleza singular, de hecho este el motivo que atrae
a muchaa gente. Repitiendo algo ya dicho anteriomente, es como
remontarse un siglo atrás en el tiempo.
Quizás
desde la Junta de Castilla y León y la Diputación de Burgos se
debería invertir en adecuar la zona para el público, quizás
no sea tan necesario asfaltar la carretera de acceso -así probablemente
conservaríamos mejor Ochate en su estado natural-, sino que las
inversiones deberían orientarse mediante la colocación de contenedores
de basura, a la señalización de los puntos de interés y por último
a la reafirmación y restauración de lo poco que a duras penas
allí se mantiene en pie todavía.
La misma iniciativa debería seguirse en gran
parte del resto del Condado mejorando la señalización (hay
letreros completamente ilegibles), los accesos a zonas de interés
(el caso de Laño por citar uno de tantos ejemplos) o las carreteras
pues algunas son más un camino de cabras que de poco sirven a
los vecinos del Condado.
¿De verdad no hay fantasmas en
Ochate?
Lo cierto
es que quien escribe estas líneas tuvo la suerte de visitar detenidamente
la zona sin que ocurriese nada especialmente extraordinario. Aunque
sí que es cierto que algún hecho un tanto desconcertante sí que
estuvo presente durante la visita, como no podía ser de otra forma
en Ochate. Básicamente los hechos misteriosos consistieron en
un intenso olor a vela en una zona concreta de la aldea durante
un corto período de tiempo -sin haber vela alguna en las zona
inmediaciones sí un fuerte viento capaz de dispersar cualquier
olor-, en el fallo y mal funcionamiento de la cámara y en una
misteriosa mancha blanca aparecida en una foto.
En cualquier
caso un servidor no quiere jugar a Iker Jiménez, menos aún cuando
discrepamos de la "seriedad" con la que Iker trata estos temas.
Todo lo que he mencionado puede tener su explicación lógica, cualquier
aparato eléctrico puede fallar en un momento dado, incluso de
noche es normal que cualquier reflejo de la ropa o de alguna luz
dé como resultado la aparición de una mancha en una foto. Incluso
el intenso olor a vela tendrá su explicación, aunque en este caso
todavía no hemos encontrado la explicación.
Avisos y recomendaciones
Está prohibida
la acampada libre en toda Castilla y León mediante ley autonómica.
También está prohibido hacer fuego en Ochate. Si acampas
o haces fuego te arriesgas a la consiguiente multa, la
Guardia Civil de Treviño frecuenta la zona. No te olvides también
de cerrar la valla de acceso a Ochate.
Recoge
tu basura. Allí no hay contenedores, baja tu basura y deposítala
en los contenedores de Imíruri.
Ten cuidado
si subes desde Ochate hacia la montaña, dejando atrás la Ermita
de Burgondo, hay una zona de bosque cerrado con unos precipicios
muy peligrosos que apenas se ven.
Algunas
de las casas todavía son propiedad privada, tienen dueño,
respétalas por muy en ruinas que se encuentren.
Sí hay
cobertura de móvil en Ochate.
Hay gasolineras
en Treviño y en La Puebla. En Treviño además hay un centro
de salud y el cuartel de la Guardia Civil.
Turismo
en Burgos: 947 279432 www.turismoburgos.org
Turismo
en Castilla y León: 902 203030 www.turismocastillayleon.com
¿Alguna duda?
Puedes
contactar conmigo: PUCELA_BBS arroba HOTMAIL punto COM
Otra forma
de contactar es a través de la dirección 2:341/201 de FidoNet.
Igualmente en el área ESP.CIENCIAS.OCULTAS de FidoNet podréis
encontrar un buen foro de discusión para todos estos temas.
Referencias
- "Luces
en la puerta secreta", artículo de Prudencio Muguruza publicado
en 1982 en Mundo Desconocido
- "Ochate. Realidad y leyenda del pueblo maldito", de Antonio
Arroyo y Julio Corral, Colección Milenio, Editorial Aguilar. Enero
2007.
- "La cripta sellada", de Ángel del Pozo de Pablos con prólogo
de Iker Jiménez. Recoge fenómenos extraños por toda Castilla y
León, Ochate entre ellos. 2007
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